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Turismo y Restauración

Un restaurante a pie de playa en constante expansión y crecimiento

Un restaurante a pie de playa en constante expansión y crecimiento

Adrián Polo posa frente a las grandes neveras que decoran su restaurante con cientos de botellas de vino. Lo hace con ilusión, porque hace algunos años Avante Claro aún no se había convertido en la referencia que es hoy para los vecinos de La Cala del Moral en particular y los malagueños en general. Por ello celebran su  décimo aniversario con la sonrisa henchida y el restaurante puesto a punto tras un verano de mucho trabajo y esfuerzo. La familia de Polo decidió en el año 2011 coger ese pintoresco restaurante en el paseo marítimo de La Cala que habían traspasado, y aunque la experiencia vino a base de ensayo, error y el devenir de las temporadas, se atrevieron a embarcarse en una aventura que, para ellos, sólo acaba de empezar. Con un total de 25 trabajadores en plantilla, contando también a sus cocineros y personal de hamacas, Avante Claro ofrece servicio todos los meses del año, excepto en enero, que el restaurante cierra para recargar sus pilas. Por ello, y aunque hay competencia por la zona, ofrecen lo mejor del mar y la tierra mientras el olor a marisma impregna su terraza cubierta, a la que le realizan reformas cada año para seguir adaptándose a las nuevas demandas de los clientes. ¿Su plato estrella? Polo reconoce que los arroces, «hechos con mucho cariño»  y también  con la comodidad de haber sido cocinados para llevar, pudiendo alcanzar hasta las 30 comandas sólo de este plato el sábado, uno de los días fuertes de este negocio. Aunque también su carta se decora con más platos selectos, como el tartar o las hamburguesas de atún. Tanto es así que en un día de plena temporada veraniega pueden pasar hasta 700 personas por el restaurante entre comidas, meriendas con cócteles y copas y cenas. Si a ello le sumamos que poseen más de 100 referencias de vinos, muchos de ellos de bodegas francesas, y más de 50 botellas de bebidas destiladas, el manjar se vuelve aún más sabroso.  En cuanto a su resistencia ante los vendavales de la pandemia, Polo reconoce que al tener clientes de las zonas colindantes, muchos más que extranjeros o de otros municipios más lejanos, han podido aguantar recios y ofreciendo la misma calidad que antaño, algo que agradecen y que notan en la alegría de sus visitantes. Ahora, con otra idea de reforma en mente, Avante Claro pretende abrir su cocina al cliente, remodelar esa parte para convertirla en una especie de escaparate para que el cliente perciba que la calidad es real, que los productos son frescos y que la experiencia en el restaurante será de lo más placentera para querer repetir cuanto antes. El último factor que convierte a este negocio en referente en la zona es la relación trabajador-cliente que ofrecen, apostando siempre por el compromiso.